Hielo Sobre el Agua


En inglés con subtítulos en español (pinchar en CC).

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Viajando por el mundo a pesar del encierro. Charles Olsen comparte su última colaboración de videopoesía, Hielo Sobre el Agua, y cuenta el viaje creativo que conecta el Reino Unido, España y Nueva Zelanda.

En Inglaterra a finales de la década de 1990 mi amiga, la cantante Celine Filbee, me presentó a algunos amigos músicos suyos. Llevé mi nueva grabadora MiniDisc a una de sus reuniones y grabé Mykl O’Dempsey cantando su composición Hielo Sobre el Agua. Es una canción enigmática con una guitarra hermosa, cadenciosa, e inmediatamente me enamoré de ella.

Pasaron veintitantos años ... y Mykl se ha mudado al otro extremo del mundo, a Lyttleton en la Isla Sur de Nueva Zelanda, que dice él «tiene una gran cantidad de artistas creativos en la comunidad». Se desempeña como consejero/terapeuta/trabajador social, trabajos que le han llevado a muchos lugares, incluso a vivir una temporada en las Maldivas, y más recientemente a trabajar en cárceles. Sigue escribiendo y ocasionalmente actúa.

Ahora yo vivo en las antípodas, Madrid, donde actualmente tengo una residencia artística junto a la escritora y actriz, Lilián Pallares, en Matadero Madrid, además de pintar, escribir y realizar videopoemas con mi productora antenablue. Siempre quise hacer algo con la canción de Mykl y necesitaba un poco de diversión durante el encierro, así que comencé a dibujar un personaje y creé una figura articulada recortada, sus extremidades sostenidas por algodón anudado, y comencé a contar su historia.

Aunque había escuchado la canción muchas veces y copiado la letra, el significado era inasible. Me gusta lo que Mykl me ha contado sobre cómo nació:

«No puedo decir que recuerdo cuando la escribí. Algunas canciones requieren múltiples revisiones, otras tienen una especie de genealogía en la que puedo ver sus orígenes en temas anteriores, ya sean míos o de otros. A veces, muy raramente, una canción simplemente se manifiesta y llega completa. Hielo Sobre el Agua llegó así.

«Líricamente está estructurada como una evocación. Líneas cortas, cada una de las cuales contiene una sola imagen/idea, fragmentada pero vinculada a las demás. Y al pensarlo ahora veo similitudes con la forma en que se estructuran las oraciones como: "Padre nuestro/que estás en el cielo/santificado sea tu nombre", etc., o "Dios te salve María/llena eres de gracia".

«Soy disléxico, o al menos lo fui cuando era niño, y hay veces que, como adulto, leer y escribir (especialmente la ortografía) se vuelve mucho más difícil. En consecuencia, tiendo a escribir en voz alta en lugar de escribir en la pantalla o en el papel.

«Normalmente escribo sin tratar de vincular mis letras con un significado lógico o definido. Las letras a menudo exploran una ambigüedad que estoy sintiendo, y al dejar los significados sin resolver, espero invitar al oyente a explorar y generar su propio significado o explorar una ambigüedad propia.

«Los únicos personajes son yo y "nadie". Para mí, hay una especie de desconexión y soledad ajena congelada sobre la pieza».

«La mayoría de mis escritos tienen algún tipo de narrativa dentro. A menudo hay personas (usted, yo, él, ella) que están involucradas en algún tipo de drama o relación. Hielo Sobre el Agua es diferente. Los únicos personajes son yo y "nadie". Para mí, hay una especie de desconexión y congelada soledad ajena en la pieza. Es un sentimiento que creo haber visto evocado en películas de Ingmar Bergman o Tarkovsky (Solaris, 1972), o al menos lo que esas películas han encapsulado en mi memoria. Puede que en realidad no sean como yo las recuerdo».

A través del proceso de animar al personaje, encontré mi propia interpretación personal de la canción de Mykl, una melancolía particular de un hombre solitario pero aparentemente feliz que ama, o sueña con, patinar sobre hielo, pero no puede conectarse con su yo más profundo. Cuando se pone las botas de goma, vuelvo a los libros de Footrot Flats que tenían mis abuelos en Takapau.

No le había preguntado a Mykl si podía usar la grabación. Él no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Probablemente había olvidado incluso de que había grabado la canción, ¡fue hace tanto tiempo! Quería que todo fuera una sorpresa. Así que estaba un poco nervioso por su reacción cuando presioné enviar en el Messenger:

—Hola Mykl, espero que tú y tu familia estén bien. Tengo algo en lo que he estado trabajando durante los últimos días y quiero que seas el primero en verlo... https://vimeo.com/407177452 ¡Espero que te guste!

Era de noche en España y de día en Nueva Zelanda. Él respondió enseguida:

—Hola Charles, muchas veces he pensado en ti, especialmente en las últimas semanas. Estamos bien gracias. Deseándote a ti y a los tuyos buena salud y resistencia. Vimeo dice que necesito una contraseña para abrir el archivo.

—Ahhh... la contraseña es mykl

Y unos minutos después:

—Estoy sin palabras y me siento muy honrado. Gracias.



Decidimos que queríamos compartirlo con el mundo junto con la historia de su creación. Le pregunté a Mykl por sus recuerdos al escribir la canción y también compartió sus pensamientos sobre mi interpretación:

«Hay algo en el estilo que has utilizado que refleja parte de la imagen/idea única en la estructura de la letra. Una especie de "Ahora esto está sucediendo… Ahora esto está sucediendo", tal vez sea más "Ahora esto ... Ahora esto".

«Me acordé de un personaje de una serie de televisión infantil británica muy antigua llamada Noggin the Nog, creado por Oliver Postgate. Noggin the Nog fue probablemente una de las primeras piezas de televisión que ví. Así que busqué en YouTube y descubrí que no es similar la forma en que se construyen las imágenes. Ahora reconozco que sus imágenes han hecho por mí lo que espero que mis letras hagan por los demás, es decir, reflejar y explorar las propias conexiones internas. Supongo que esto es un paralelo a mis recuerdos de los directores descritos anteriormente».

Tengo la suerte de poder continuar creando nuevos proyectos y podemos encontrar formas alternativas de conectar y reconectar con personas y amigos.

Para mí, este encierro forzado aquí en España—solo se les permite salir para obtener alimentos y medicinas, o viajar al trabajo si su trabajo está considerado esencial—ha sido un momento para retroceder y reflexionar. Parece muy probable que las restricciones en España se mantengan vigentes al menos hasta principios de mayo, pero tengo la suerte de poder continuar creando nuevos proyectos y podemos encontrar formas alternativas de conectar y reconectar con personas y amigos en un momento de distanciamiento social del mundo.

El filósofo y poeta John O'Donohue escribió, en su maravillosamente sugerente Eternal Echoes—Exploring our hunger to belong ('Ecos Eternos—Explorando nuestra hambre de pertenecer'), de la conformidad y el orden de nuestra vida cotidiana y la sociedad en la que vivimos, mientras que "casi desconocidos para nosotros mismos, somos parado en una tierra salvaje en una encrucijada en el tiempo donde cualquier cosa puede venir hacia nosotros. Sin embargo, nos comportamos como si transportáramos el mundo y fuéramos los ejecutivos de un gran plan. Sin embargo, en todas partes a nuestro alrededor el misterio nunca duerme. La misma naturaleza profunda está dentro de nosotros. Cada persona es una obra de arte increíblemente sofisticada, sutil y abierta. Vivimos en el corazón de nuestra propia intimidad, pero somos extraños a su naturaleza infinita". Es esta ambigüedad de la persona atrapada entre la vida cotidiana y su locura interior lo que quería capturar, y la canción también reconoce algo de esto en la línea: "Debo haber estado buceando tanto tiempo".

Espero que disfruten de nuestra colaboración: ¡una canción de dos minutos de duración grabada en la década de 1990, tres días de animación en abril de 2020, y una sorpresa transmitida al otro lado del mundo!


Mykl O’Dempsey creció en el Reino Unido. Ha escrito desde fines de la década de 1970 y ha sido miembro de varias bandas, incluida la Magic Mushroom Band, muy psicodélica y extremadamente ruidosa, y el grupo instrumental más reflexivo y meditativo Tuu. Emigró a Nueva Zelanda hace poco más de 20 años, ahora vive en Lyttelton en la Isla Sur, donde sus dos hijos adolescentes lo mantienen ocupado. Trabaja como consejero/terapeuta/trabajador social y sigue escribiendo y de vez en cuando hace actuaciones.

Charles Olsen
es de Nelson, Nueva Zelanda. Se mudó a España atraído por su interés en artistas españoles como Velázquez y Goya y para estudiar guitarra flamenca. Artista, cineasta y poeta, sus pinturas han sido expuestas en el Reino Unido, Francia, Nueva Zelanda y España, y tiene dos colecciones de poesía bilingües publicadas en España, Sr Citizen (Amargord, 2011) y Antípodas (Huerga & Fierro, 2016). Su cortometraje La danza de los pinceles recibió el segundo premio en el I Festival de Cortometrajes Flamencos de España y sus películas de poesía se han exhibido en festivales internacionales y se han presentado en línea en Moving Poems, Poetry Film Live y Atticus Review. En 2018 recibió la III Beca de Poesía SxS Antonio Machado y ha recibido la XIII distinción Poetas de Otros Mundos. En 2020 recibió una Residencia Artística de un año junto con la escritora y actriz colombiana, Lilián Pallares, en Matadero Madrid.



Ice on the Water




Travelling the world despite the lockdown. Charles Olsen shares his latest poetry film collaboration, Ice on the Water, and tells the journey of its creation that joins dots between the UK, Spain and New Zealand.

Back in England in the late-1990s my kiwi friend, singer Celine Filbee, introduced me to some musician friends of hers. I took my new MiniDisc recorder along to one of their get-togethers and recorded Mykl O’Dempsey singing his composition ‘Ice on the Water’. It is a short enigmatic song set to a beautiful lilting guitar and I immediately fell in love with it.

Forward twenty-something years… and Mykl has moved to the other end of the globe, to Lyttleton, which he comments ‘has a great many creative artists in the community.’ He is working as a Counsellor/Therapist/Social worker, which has taken him many places including a spell working in the Maldives and more recently to work in prisons. He continues writing and occasionally performs.

I am now living at the antipodes in Madrid, Spain, where I currently have an Artists Residency together with writer and actress, Lilián Pallares, at Matadero Madrid, as well as painting, writing and making poetry films. I had always wanted to do something with Mykl’s song and needed some diversion during the continuing lockdown in Madrid so I began sketching out a character and created a cut-out articulated figure, his joints held by knotted cotton, and began telling his story.

Although I had listened to the song many times and copied out the lyrics, the meaning of the song was illusive. I like what Mykl has since told me about the song:

‘I can’t say I remember when I wrote it. Some songs take a lot of work with multiple writings and edits, other songs have a kind of whakapapa in which I can see their origins in earlier songs, either mine or by others. Sometimes, very rarely, a song just manifests and arrives complete. Ice on the Water arrived like that.

‘Lyrically it is structured like an evocation. Short lines each containing a single image/idea, fragmented but linked to the others. And as I think about it now I see similarities to the way prayers are structured. Like “Our Father/Who art in heaven/Hallowed be thy name” etc. Or "Hail Mary/Full of grace.”

‘I am dyslexic, or at least I was as a child, and there are times as an adult that reading and writing (particularly spelling) becomes very much harder. Consequently I tend to write out loud rather than writing to screen or paper.

‘I usually write without trying to tie my lyrics together with logical or definite meaning. The lyrics often explore an ambiguity that I am feeling, and in leaving the meanings unresolved I hope I invite the listener to explore and generate their own meaning or explore an ambiguity of their own.

'The only characters are I and “no-one”. For me there is a kind of frozen outsider disconnection and aloneness about the piece.'

‘Most of my writings have some sort of narrative within them. There are often people (you, I, he, she) who are involved in some kind of drama or relationship. Ice on the Water is different. The only characters are I and “no-one”. For me there is a kind of frozen outsider disconnection and aloneness about the piece. It is a kind of feeling that I think I have seen evoked in films by Ingmar Bergman or Tarkovsky (Solaris, 1972), or at least what those films have come to encapsulate in my memory. They may in reality be nothing like I recall them.’

Through the process of animating my character I found my own personal interpretation of Mykl’s song, a particular melancholy of a solitary but apparently happy man who loves—or dreams of—ice-skating, but is unable to connect with his deeper self. When he gets his gumboots on I’m taken back to reading the Footrot Flats books at my grandparents in Takapau.

I had not asked Mykl if I could use the recording so he had no idea what I was doing. He had probably forgotten I had even recorded the song, it was so long ago! I wanted the whole thing to be a surprise. So I was a little nervous as to his reaction when I pressed send on Messenger:

—Hi Mykl, Hope you and the family are all well. I have a something I've been working on the last few days that I want you to be the first to see... https://vimeo.com/407177452 I hope you like it!

It was late at night in Spain so daytime in New Zealand and he responded shortly after:

—Hi Charles I have often thought of you especially in recent weeks. We are well thanks. Wishing you and yours good health and resilience. Vimeo says I need a password to open the file.

—ahhh... the password is mykl

And a few minutes later:

—I’m speechless and feel so honoured. Thank you.



We quickly decided we wanted to share it with the world along with the story of its making. I asked Mykl for his memories of writing the song and he also shared his thoughts on my interpretation:

‘There is something about the style you have used that mirrors some of the single image/idea in the structure of the lyrics. A kind of “Now this is happening… Now this is happening”, perhaps it is more “Now this…. Now this”.

‘I was reminded of a character from a very old British children's TV series called Noggin the Nog, created by Oliver Postgate. Noggin the Nog was probably one of the first pieces of television I would have seen. So I looked on YouTube and discovered that they are not similar in the way the images are constructed. Now I recognise that your images have done for me what I hope my lyrics will do for others i.e. reflect and explore ones own inner connections. I suppose this is a parallel to my recollections of the directors described earlier.’

I am lucky I can continue creating new projects and we can find alternative ways to connect and reconnect with people and friends

For me this forced lockdown here in Spain—only allowed out to get food and medicines, or travel to work if your job is counted as essential—has been a time to step back and reflect. It looks very likely the restrictions in Spain will remain in place at least until early May but I am lucky I can continue creating new projects and we can find alternative ways to connect and reconnect with people and friends in a time of social distancing the world around.

The philosopher and poet John O’Donohue wrote, in his wonderfully thought-provoking Eternal Echoes—Exploring our hunger to belong, of the conformity and order of our daily lives and the society we live in, while ‘almost unknown to ourselves, we are standing on a wild earth at a crossroads in time where anything can come towards us. Yet we behave as if we carried the world and were the executives of a great plan. Yet everywhere around us mystery never sleeps. The same deep nature is within us. Each person is an incredibly sophisticated, subtle and open-ended work of art. We live at the heart of our own intimacy, yet we are strangers to its endless nature.’ It is this ambiguity of the person caught between daily life and their inner wildness I wanted to capture and the also song recognises something of this in the line: ‘I must have been diving so long.’

I hope you enjoy our collaboration: a two-minute-long song recorded in the 1990s, three days of animating in April 2020 and a surprise beamed to the other side of the world!


Mykl O’Dempsey grew up in the UK. He has written since the late 1970s and has been a member of several bands including the heavily psychedelic and extremely loud Magic Mushroom Band, and the more reflective and meditative instrumental group Tuu. He migrated to New Zealand a little over 20 years ago, now living in Lyttelton where he is kept busy by his two teenage sons. He works as a Counsellor/Therapist/Social worker and continues to write and occasionally performs.

Charles Olsen is from Nelson, New Zealand. He moved to Spain drawn by his interest in Spanish artists such as Velázquez and Goya and to study flamenco guitar. Artist, filmmaker and poet, his paintings have been exhibited in the UK, France, New Zealand and Spain, and he has two bilingual collections of poetry published in Spain, Sr Citizen (Amargord, 2011) and Antípodas (Huerga & Fierro, 2016). His short film The dance of the brushes was awarded second prize in the I Flamenco Short Film Festival in Spain and his poetry films have been shown at international festivals and featured online in Moving Poems, Poetry Film Live and Atticus Review. In 2018 he was awarded the III Antonio Machado Poetry Residency in Segovia and Soria and he has received the XIII distinction Poetas de Otros Mundos. In 2020 he has received a year-long Artists Residency together with Colombian writer and actress, Lilián Pallares, at Matadero Madrid.


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